Crimen, una amenaza a la democracia: Calderón
En Cancún, el Presidente dijo que no es admisible que, por temor o corrupción, los gobiernos desistan de su obligación de defender a los ciudadanos.
Ciudad de México • El presidente Felipe Calderón afirmó que el crimen organizado debe verse no sólo como una amenaza a la seguridad sino también a la democracia, el crecimiento, el desarrollo y la prosperidad.
Al encabezar la primera Consulta Técnica para Desarrollar el Esquema Hemisférico Contra la Delincuencia Organizada Transnacional, el mandatario comentó que la delincuencia es una fuente de dolor para los pueblos.
“Más allá de la mascarada que algunas organizaciones pretenden de ser benefactoras de comunidades, con hechos están demostrando que son la peor amenaza al desarrollo, la peor amenaza a la seguridad y por ello debemos redoblar esfuerzos para combatirla y exterminarla”, dijo.
“Por eso el crimen organizado debe ser visto así, no sólo como una amenaza a la seguridad sino como una amenaza a la democracia, la más peligrosa quizá en nuestros días, en nuestro continente. Se trata también de una amenaza al crecimiento y al desarrollo, un obstáculo precisamente para la prosperidad, pues ataca, agrede a empresas, negocios a grande y pequeños comerciantes y con ello vulnera la impostergable necesidad de generar empleos y prosperidad para la gente”, expresó.
Acompañado por la procuradora Marisela Morales, el jefe del Ejecutivo consideró que no es admisible que los gobiernos desistan por temor o corrupción de su obligación de defender a los ciudadanos.
“Y por eso enfrentamos al crimen con una estrategia integral, porque es un imperativo categórico, debe hacerse, debe hacerse el combate a la criminalidad y a los delincuentes”, aseguró.
Recordó que en su gobierno se trabaja en la depuración y fortalecimiento de las instituciones policiacas.
“En las fuerzas armadas se realiza un trabajo constante de depuración y control de confianza y quien traiciona precisamente la confianza del pueblo y a sus propios compañeros es castigado conforme a la ley”, agregó.
Señaló que la debilidad institucional, la vulnerabilidad de policías, ministerios públicos y jueces “es la fisura por la cual puede penetrar la ilegalidad y a partir de la cual las organizaciones delicuenciales imponen su voluntad arbitraria y violenta”.
Insistió en que “es precisamente la debilidad institucional el eslabón que reiteradamente se quiebra en nuestro continente y hace precisamente vulnerable y pone en situación de indefensión a nuestras familias. Por eso es vital abocarnos en cada uno de nuestros países a construir una nueva institucionalidad que tenga capacidad humana y operativa para responder a la delincuencia, cuerpos de seguridad y justicia confiables y eficaces que transformen sus estrategias y las lleven al éxito”.



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